EL MAESTRO MASÓN ANTE EL SIGLO XXI

Pubicado enEnviar un comentario

En marzo de 2018, el G.·.M.·. de la G.·.L.·.E.·. Óscar de Alfonso, escribió sobre el sentido de la masonería en el siglo XXI. (https://www.eldiario.es/cv/opinion/maestro-mason-siglo-XXI_6_745835412.html)

Por lo diáfanas que son y la verdad que transmiten sobre nuestra orden, nos permitimos traerlas a este blog.

Resultado de imagen de óscar de alfonso"Una de cada mil personas que habita el planeta Tierra en 2018 ha elegido iniciarse en los antiguos misterios de la Masonería.

Para encontrarse a sí mismo en la explosión de un mundo cada vez más digital y repleto de sensaciones virtuales, ese ser humano entre mil ha tomado en el siglo XXI la decisión de adentrarse en el mundo analógico de la Masonería, que apenas ha cambiado en 300 años, en busca de un poco de virtud y sabiduría.

El eje de su vivencia masónica será el encuentro físico y real, formal y recurrente, con sus Hermanos.

Mientras sea su voluntad, una o dos veces al mes, quizás durante varias décadas, quizás después de viajar centenares de kilómetros porque vive lejos, ese hombre entre mil entrará en su logia con su mandil y sus guantes blancos y vivirá la misma experiencia, iluminada por la luz de las velas, que inspiró las mejores obras de Mozart o Goethe o la fundación de la Institución Libre de Enseñanza.

Las 999 personas restantes tienen derecho a hacerse todo tipo de preguntas.

Después del qué es, quién es o qué hacéis, suele llegar una de las más interesantes: para qué.

¿De verdad tiene algún sentido en el siglo XXI recibir y transmitir a la siguiente generación las enseñanzas morales de la Masonería? ¿Aporta algún valor al mundo? ¿Marca alguna diferencia en el siglo XXI?

Rotundamente, sí.

Para entender el valor de la Masonería hay que contemplarla a la luz de su grandioso ideal, quizás irrealizable: la Humanidad con mayúsculas, libre y fraterna.

Ese ideal ha tenido terribles enemigos.

En los siglos XVIII y XIX fue el fanatismo religioso y los absolutismos regios que se solaparon, a partir del XIX y el XX, con los totalitarismos políticos que ha conocido el mundo.

El punto de giro para la Masonería llegó después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la Humanidad se dio a sí misma la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

¿El faro que iluminó la noche oscura, tiene sentido cuando sale el Sol?

No es coincidencia que, en el país con más logias del mundo, Estados Unidos, estas comenzaran a vaciarse poco a poco.

Y, sin embargo, estamos lejos, muy lejos, de esa Humanidad con mayúsculas.

El siglo XXI reclama a gritos que alguien devuelva sentido a palabras como igualdad, tolerancia, libertad, democracia o fraternidad, banderas desgastadas por el uso espurio, vaciadas de contenido real, tergiversadas por el egoísmo y la ambición.

Es más necesario que nunca el trabajo en las Logias, donde cada masón pueda devolver algo de coherencia a estas palabras, pensarlas y sentirlas a través del trabajo sobre nuestro acervo simbólico para devolverles su inmenso poder constructor que no reside en pronunciarlas, sino en actuar en conciencia conforme a ellas.

Pero, además, el siglo XXI plantea preguntas totalmente nuevas.

¿La familia humana vivirá la globalización y sus flujos migratorios como un encuentro enriquecedor o se multiplicarán los fundamentalismos?

¿Los discursos del odio y el miedo se impondrán por encima de los derechos y libertades del ciudadano?

¿Las tecnologías de nueva generación que persiguen llevarnos más allá de las reglas de la evolución biológica, multiplicando nuestras funciones intelectuales y físicas, nos harán más libres o más esclavos?

El siglo XXI será ético o no será.

Por eso, más que nunca, es necesario que la Masonería retome el papel que jugó, especialmente en el siglo XIX, en la sociedad haciendo lo que mejor sabe hacer: transformar a un hombre bueno en un maestro masón capaz de llenar de sentido moral cada uno de sus actos en el mundo.

*Óscar de Alfonso, Gran Maestro de la Gran Logia de España – Grande Oriente Español"

Pronunciamiento de la Comisión de Cultura de la Asamblea de Extremadura

Pubicado en1 comentario

En noviembre de 2017 la logia Los Fratres 120 de Extremadura elevó una solicitud a los cuatro grupos de la Asamblea de Extremadura para que publicaran una declaración institucional conjunta, como han hecho otras instituciones españolas, a favor de la honorabilidad de la Orden masónica. Aunque ésta solicitud no prosperó, el 18 de Julio, el historiador y diputado Fernando Ayala elevó una propuesta de pronunciamiento a la Comisión de Cultura de la Asamblea de Extremadura para que se reconozca la honorabilidad de la masonería. Esta propuesta fue aprobada por mayoría absoluta.

El debate de esta propuesta puede seguirse a través del siguiente vídeo:

Masones: La hermandad del misterio

Pubicado enEnviar un comentario

Interesante reportaje sobre la Masonería Española.

Enhorabuena a los hermanos de la Respetable Logia Phoenix, 31 de la Gran Logia Provincial de Madrid - Gran Logia de España y al Gran Maestro de la GLE Oscar De Alfonso Ortega por haber puesto cara a los más de 3.000 masones que formamos parte de la Gran Logia de España - Grande Oriente Español.